Papa Francisco: “seamos sembradores de esperanza”

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22 de Marzo 2017, 09:13 hs (Par) | Foto: Zenit

22 de Marzo 2017, 09:13 hs (Par) | Foto: Zenit

“En las Escrituras el Padre de nuestro Señor Jesucristo se revela como el Dios de la perseverancia y de la consolación. Y es ahí que nos hacemos conscientes de que nuestra esperanza no se funda en nuestras capacidades y en nuestras fuerzas, sino en el fundamento de Dios y en la fidelidad de su amor, es decir, en la fuerza de Dios y en la consolación de Dios”, con estas palabras el Papa Francisco explicó en la Audiencia General de este miércoles que la esperanza cristiana tiene como fundamento a Dios mismo.

Continuando su ciclo de catequesis sobre “la esperanza”, el Obispo de Roma dijo que, el Apóstol Pablo nos ayuda a entender mejor en que consiste esta virtud, y hoy “lo hace uniéndola a dos actitudes aún más importantes para nuestra vida y nuestra experiencia de fe: la perseverancia y la consolación”. “La perseverancia – afirmó el Pontífice – podríamos definirla también como paciencia: es la capacidad de soportar, llevar sobre los hombros, ‘soportar’, de permanecer fieles, incluso cuando el peso parece hacerse demasiado grande, insostenible, y seremos tentados de juzgar negativamente y de abandonar todo y a todos”. Y la consolación, precisó el Papa, es la gracia de saber acoger y mostrar en toda situación, incluso en aquellas marcadas por la desilusión y el sufrimiento, la presencia y la acción compasiva de Dios.

Por ello, San Pablo nos recuerda que la perseverancia y la consolación nos son transmitidas de modo particular por las Escrituras, es decir, por la Biblia. De hecho, señaló el Papa Francisco, la Palabra de Dios, en primer lugar, nos lleva a dirigir la mirada a Jesús, a conocerlo mejor y a conformarnos a Él, a asemejarnos siempre más a Él. En segundo lugar, la Palabra nos revela que el Señor es de verdad «el Dios de la constancia y del consuelo», que permanece siempre fiel a su amor por nosotros. Y también se preocupa por nosotros, curando nuestras heridas con la caricia de su bondad y de su misericordia.

Publicado originalmente en Radio Vaticano