Mons. G. Steckling: “Jóvenes, están llamados a renovar la Iglesia de Jesucristo”

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Sábado 28 de enero 2017, 14:18 hs (Par) | Foto: Diócesis de Ciudad del Este

Sábado 28 de enero 2017, 14:18 hs (Par) | Foto: Diócesis de Ciudad del Este

En el cuarto día del novenario en honor a San Blas, la Santa Misa fue celebrada por Mons. Guillermo Steckling, obispo de Ciudad del Este, con el Tema: “Los jóvenes llamados a renovar la Iglesia, preciada herencia de Nuestro Señor Jesucristo”. Se rezó por los grupos apostólicos, movimientos y comunidades eclesiales de la Diócesis.

En su prédica, Mons. Steckling reflexionó diciendo que “San Francisco, joven en su tiempo, escuchó una voz que le decía: ‘Francisco repara mi Iglesia’. Él encontró una capilla abandonada y buscó amigos y algunos albañiles y comenzó a reparar el templo. Y después se dio cuenta que su misión era otra, hacer que cubriera a la Iglesia el valor y pobreza, una Iglesia pobre para la gente sencilla como Jesús, que era un maestro pobre que murió en la cruz”.

El prelado resaltó además que “nosotros y también los jóvenes tenemos que producir frutos. Hay tiempo en que recibimos todo cuando niño, pero llegará el momento en que nos preguntarán, y ahora qué. ¿Qué contribución aportamos?. Si no producimos nada, si enterramos nuestro talento vamos a ser cortados como el sarmiento. Si uno no activa, no hace nada, se va secando. Eso es lógico. Ahora, si producimos frutos, nos dice Juan, vamos a tener problemas, porque el Padre nos va a limpiar, nos va a podar. Pero eso no es para morir o desanimarnos. Es para que podamos dar más frutos”.

Agregó: “Otro punto importante es el tema de la oración. Si los jóvenes quieren renovar la Iglesia, esa preciada herencia de Jesucristo, necesitan de esa unión con Dios. El Evangelio de hoy se expresa con la palabra permanecer. ‘El que permanece en mí y yo en él, da muchos frutos. Separado de mí no podéis hacer nada’. Permanecer, eso no quiere decir que debemos estar concentrados todo el tiempo en una oración. Significa estar siempre con Dios”.

“El tercer punto es la amistad con Cristo, tema también del Trienio de la Juventud. Jesucristo entra en confianza con nosotros. Poco a poco vamos a sentir su amistad. Los jóvenes que están aquí presentes tienen la misión de traer a otros para una entrega total al Señor, para permanecer con Él, para dar muchos frutos. Los aportes de los jóvenes no se miden en metálico, se miden en dedicación, en ideales, en críticas, en correcciones que nos hacen a los adultos, con ideas buenas e iniciativas que darán sus frutos”, mencionó.

Articulo publicado originalmente por el departamento de Prensa de la Diócesis de Ciudad del Este.