Misa de Última Cena: Mons. Steckling pide llevar una vida Eucarística

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Mons. Guillermo Steckling en la Catedral de Ciudad del Este.

Ciudad del Este 29 de Marzo, 20:15 hs (SIC).-  El Obispo de la Diócesis de Ciudad del Este Mons. Guillermo Steckling presidió este Jueves Santo la Misa de la Última Cena en la Catedral de la ciudad y exhortó a llevar una vida Eucarística, a tomar como modelo a Jesús para servir a los demás.

A continuación el texto completo de la homilía.

Queridos hermanos y hermanas,

Comienza el Triduo Pascual. Hoy, la víspera, es el anticipo que lo incluye todo. En la Última Cena todo ya está presente: la pasión y la muerte de Jesús, el silencio del sepulcro y la gloriosa resurrección.

Algunas cosas que hace Jesús son para que las admiremos, pero no para que hagamos lo mismo, por lo menos no por ahora, por ejemplo cuando Jesús camina sobre el agua, o dice a Pedro: no me podrás seguir ahora, me seguirás después.

Otras cosas nos muestra el Señor como ejemplos para nuestra propia actuación. Perdona nuestras ofensas como nosotros perdonamos.

La eucaristía, ¿a cuál de estas dos categorías pertenece?

Es normal que la veamos sobre todo como acción de Dios, o algo muy sagrado.  Solamente los sacerdotes pueden realizar lo que Jesús indicó: Hagan esto en conmemoración mía. Pero al mismo tiempo, en la eucaristía se quiere acercar a todos, incluso a los jóvenes, incluso a los niños.

El jueves santo parece que el Señor nos quiere hacer entender que también nosotros debemos hacer lo que él hizo hoy. No en el sentido litúrgico, pero como una vivencia. Como respuesta a la Última Cena cada uno de nosotros podemos llevar una vida eucarística.

Hemos repetido hoy el lavatorio de los pies. Al final el Señor nos dice: ¿comprenden lo que acabo de hacer con ustedes? Y añade: Si yo, que soy el Señor y el Maestro, les he lavado los pies, ustedes también deben lavarse los pies unos a otros. Les he dado el ejemplo, para que hagan lo mismo que yo hice con ustedes.

San Agustín: Si te sientas a comer en la mesa de un señor, mira con atención lo que te ponen delante, y pon la mano en ello pensando que luego tendrás que preparar tú algo semejante.

¿En qué consiste llevar una vida eucarística?

Un ejemplo muy claro es el martirio. San Blas. San Agustín: así como Cristo dio su vida por nosotros, también nosotros debemos dar la vida por los hermanos. … Esto es lo que hicieron los mártires, llevados por un amor ardiente. Existen miles y millones de mártires. Sin embargo, no todos fuimos llamados a esto.

La eucaristía como el lavatorio de los pies puedes ser expresado de múltiples otras maneras en una vida eucarística. Se trata muchas veces de cosas muy sencillas, como el servicio desinteresado que he visto hace poco en algunos comedores de nuestra ciudad, o el acompañamiento paciente de algún familiar que tiene problemas.

Llevemos una vida eucarística. Jesús no quiere ser simplemente admirado, pide que actuemos como él.  Eso sí: Nos hace falta fortalecernos con el alimento que nos brinda la eucaristía. Permanezcan en mí.

San Pablo se expresa así (Ef 4, 32–5, 2): Sean ustedes en una palabra, imitadores de Dios, como hijos amados que son….vivan en el amor a ejemplo de Cristo, que les amó y se entregó por nosotros a Dios como oblación de suave fragancia.

Así entonces se debe celebrar la eucaristía – y concluyo con la palabras ya mencionadas de San Agustín: Si te sientas a comer en la mesa de un señor, mira con atención lo que te ponen delante,…pensando que luego tendrás que preparar tú algo semejante.

Amén.