Hay dos enemigos sutiles de la santidad

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Exhortación sobre la santidad

Domingo 15 de Abril 2018

El Papa Francisco ha publicado un nuevo documento que se llama “Alégrense y estén llenos de gozo” y trata de la santidad. Dios dice a Abrahán: «Camina en mi presencia y sé perfecto» (Gn 17,1).

¿Qué es la santidad? Primero se nos aclara que es algo que el Señor quiere dar a todos. Dios “nos quiere santos y no espera que nos conformemos con una existencia mediocre, aguada, licuada”, afirma el Papa. Pero cada cristiano vivirá esta amistad con Dios a su manera; «Cada uno por su camino».

Me da la impresión que Francisco no sólo quiere animarnos a dejarnos guiar en este camino por el Espíritu Santo. Se ve que quiere también advertirnos que existe una falsa santidad que debemos reconocer y rechazar. Por ejemplo, “¿puede ser sano un fervor espiritual que conviva con una acedia [flojedad] en la acción evangelizadora o en el servicio a los otros?”

Se nos advierte de dos enemigos sutiles de la santidad: La idea que todo depende de un conocimiento especial, privilegiado, o sea de la inteligencia del creyente, y por el otro lado que todo es cuestión de la fuerza de voluntad. Pero “no es el conocimiento lo que nos hace mejores o santos, sino la vida que llevamos”, y tampoco es la determinación de nuestra voluntad la que nos salva. A veces se da “excesiva importancia al cumplimiento de determinadas normas”.

En cambio, el auténtico camino de la santidad se encuentra descrito en las Bienaventuranzas que “son como el carnet de identidad del cristiano”. Bienaventurados los pobres de espíritu, felices los que lloran, los mansos, los que tienen hambre y sed de la justicia… (Mt 5,3-12). Aquí la “palabra «feliz» o «bienaventurado», pasa a ser sinónimo de «santo».

(Continuará)

Mons. Guillermo Steckling

Autor Mons. Guillermo Steckling

Monseñor Steckling es obispo de la Diócesis de Ciudad del Este desde el año 2014. Nació el 23 de abril d 1947, en Verl (Alemania) y fue ordenado sacerdote el 20 de julio de 1974. Fue Consultor de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos y del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso. Antes de su nombramiento como obispo se desempeñaba como rector del Seminario Mayor de los misioneros Oblatos de María Inmaculada, en Asunción. Desde 1998 hasta 2010 fue superior general de los Misioneros Oblatos, en Roma. Actualmente es el Responsable de la Catequesis y de la Animación Bíblica de la Pastoral en Paraguay. Fue ordenado obispo el 21 de diciembre de 2014, en la Catedral San Blas de Ciudad del Este.