Esta es la verdadera historia de la Virgen que lloró sangre en Argentina

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Foto: ACI Prensa

Foto: ACI Prensa

ARGENTINA, 23 de Mayo 2017. 05:00 hs (SIC/ACI).- El pasado 17 de mayo en la parroquia Santa Teresita en Argentina, una imagen de la Virgen de los Dolores presentó algunas manchas rojizas en el rostro, como si fueran lágrimas. Al respecto, el Arzobispado de Paraná ha solicitado prudencia a los fieles y alentó a “utilizar este tiempo para renovar nuestra fe y devoción a nuestra Madre Santísima”.

Los hechos ocurrieron en la noche del 17 de mayo cuando se encontraban unos 20 feligreses orando en la capilla del Santísimo de Santa Teresita de esa ciudad de Entre Ríos. Uno de ellos vio el rostro de la Virgen y avisó a los demás. Todos se acercaron y coincidieron en que se trataba de “sangre”, consignó el medio digital Entre Ríos Ahora.

Luego dieron aviso al párroco, P. Diego Rausch, quien a su vez dio aviso a otros fieles a través de las redes sociales y un grupo de WhatsApp.

“Les pido la serenidad y la tranquilidad, la imagen la colocamos en estos momentos en la capilla del Santísimo, en la esquina opuesta a donde está la Virgen del Rosario, y está siendo en estos momentos visitada. Esto no es un hecho extraordinario, algo no solamente para admirarlo sino para preguntarnos qué es lo que nos está pidiendo la Virgen a todos”, dijo el P. Rausch en el audio.

Sobre lo ocurrido, el Arzobispado de Paraná expresó que “cualquiera sea el resultado” de la investigación de la imagen “debemos utilizar este tiempo para renovar nuestra fe y devoción a nuestra Madre Santísima, como camino que nos lleva a Jesucristo, y para ayudarnos a conmovernos y a responder, con solícita caridad fraterna, a las lágrimas que brotan del corazón de los hermanos que sufren en su cuerpo y en su alma”.

El hecho, expresa el comunicado, “es algo materialmente constatable, está allí, es visible; el fruto que dé será obra del Espíritu Santo en cada uno. La Iglesia como Madre nos da su consejo de no sacar de ello interpretación alguna”.

“¿Dios quiere decirnos algo a través de esto? No más de lo que ya nos ha dicho en su Hijo Jesús, por lo que un primer fruto de este hecho es volver a escuchar a Dios donde Él nos espera: su Palabra en la Iglesia”, agregó.

“¿La Virgen quiere decirnos algo con sus lágrimas? No más de lo que ya nos dejó cuando lloró ante su hijo en la cruz, en el Calvario. Unida a Él ofrece el sacrificio de su corazón traspasado ‘por una espada’, la del amor por los hombres, invitándonos a reconocer la infinita misericordia de Dios que no se deja ganar por la multitud de nuestros pecados”.

El Arzobispado puntualizó que estará informando acerca de los avances de la investigación.