Contagiarse de santidad como Chiquitunga

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Foto: Chiquitunga

Domingo 11 de Marzo 2018

El 7 de febrero supimos que vamos a tener nuestra primera beata paraguaya en la persona de la Hna María Felicia de Jesús Sacramentado llamada Chiquitunga. Justo estuvimos reunidos como Conferencia Episcopal  junto con los superiores religiosos. En la ocasión, Mons. Ricardo Valenzuela nos contó un detalle sobre Chiquitunga. Él mismo lo había recogido de una anciana de más de noventa años, vecina de la catedral de Villarrica. Se trata sencillamente de esto: Chiquitunga siendo joven iba a la misa en la catedral, y en parte de este tiempo el párroco era el Padre Julio César Duarte Ortellado.

Él también es candidato a ser declarado santo. Chiquitunga tenía entonces 14 años y el Padre estuvo sólo ocho meses en la catedral, luego volvió a Ybycu’í. Pero podemos suponer que en este poco tiempo supo transmitir a la adolescente Chiquitunga su gran amor a Jesús presente en la eucaristía. Muchas veces en la historia de los santos aparecen entre varios, el amor a Dios es contagio.

Que nosotros sepamos también buscar las oportunidades para “contagiarnos” de santidad, e irradiar la presencia de Dios a los ambientes en los que nos toca vivir.

Mons. Guillermo Steckling

Autor Mons. Guillermo Steckling

Monseñor Steckling es obispo de la Diócesis de Ciudad del Este desde el año 2014. Nació el 23 de abril d 1947, en Verl (Alemania) y fue ordenado sacerdote el 20 de julio de 1974. Fue Consultor de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos y del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso. Antes de su nombramiento como obispo se desempeñaba como rector del Seminario Mayor de los misioneros Oblatos de María Inmaculada, en Asunción. Desde 1998 hasta 2010 fue superior general de los Misioneros Oblatos, en Roma. Actualmente es el Responsable de la Catequesis y de la Animación Bíblica de la Pastoral en Paraguay. Fue ordenado obispo el 21 de diciembre de 2014, en la Catedral San Blas de Ciudad del Este.