¿Amás mucho a la Virgen María?, esta es la razón, blog de Mons. Steckling

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Virgen Santísima | Foto: wikipediaducciodo

18 de Agosto 2017

En la Iglesia celebramos fiestas marianas a lo largo de todo el año. Constatando esta gran devoción mariana, en el Paraguay y por el mundo, nos encontramos delante de un misterio. ¿Cómo es posible que tantas personas – gente de tan diferente condición – , se acerquen a María y la sientan como hermana, madre e intercesora?

Hay cristianos, especialmente de otras denominaciones, que se sienten incómodos por esta cercanía a María. La encuentran exagerada e incluso peligrosa para la fe. Pero a los católicos nos parece tan natural esta relación confidente y filial con la madre de Jesús. A la Virgen, la sentimos como madre y guía en nuestra fe. En la fiesta de la Asunción acabamos de celebrar que ella ya llegó en cuerpo y alma donde todos queremos llegar, a la vida del mundo futuro.

Creo que la principal razón por la gran atracción que ejerce María está en que Dios vive en ella. Los hombres de Dios siempre nos fascinan ya que en ellos el Invisible parece hacerse visible. Nos recuerdan a Jesucristo pero cada uno con un matiz diferente. ¡Claro que nos va a atraer, y con mucha más fuerza, la Llena de Gracia!

Una comparación: cuando el cielo se cubre de densas nubes no podemos ver dónde está el sol y parece que esto hasta hace caer nuestro ánimo. Cuando aparece un agujero en las nubes el sol no tiene otro obstáculo que el aire puro y brilla con fuerza. María es como este aire puro, a través de ella Dios llega a nosotros con fuerza.

Nunca dudemos de María. No la tomemos por Dios, claro está, pero estemos seguros que su voluntad coincide totalmente con la voluntad de Dios. Podemos confiar en ella cien por cien. “De María numquam satis” – nunca será suficiente lo que digamos de ella (San Bernardo).

+ Guillermo Steckling
Obispo de Ciudad del Este